El gobierno de Bolivia reaccionó indignado ante una reciente declaración de Brasil, aclarando que la compraventa de gas natural entre ambos países es un negocio sujeto a un contrato y no un acto “solidaridad” del gigante sudamericano.“El contrato es de cumplimiento obligatorio, independientemente de la buena voluntad de los gobernantes, que la valoramos. El contrato aquí se cumple”,
ayer por medios de La Paz, en el sentido de que una eventual autosuficiencia energética de Brasil no impedirá que ese país siga importando gas de la empobrecida Bolivia, como un acto de “solidaridad”.
Tenemos que ayudar a Bolivia, que es un país pobre, no porque vamos a tener más gas vamos a dejar de comprar, el papel de un país grande es comprar y ayudar a los pobres, es la política de solidaridad